Estancia Alta Gracia

Al igual que las demás estancias construídas por lo jesuitas, la Estancia de Alta Gracia (cuyo nombre completo es Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers) fue un establecimiento agrícola, ganadero e industrial que tuvo como objetivo el sostén del Colegio Máximo.

Estaba compuesta por la residencia de los jesuitas, la iglesia; el obraje, la ranchería, el tajamar, un batán y hornos para quemar cal y cocinar tejas y ladrillos.

Aproximadamente unos 300 esclavos negros se ocupaban de las tareas principales y por aborígenes, que recibían su pago en especias.

Luego de pasar por diversas manos, en 1810 fue residencia del virrey Santiago de Liniers por poco tiempo y es por ello que también se la conoce como Casa del Virrey Liniers.

Fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000.

Parte de la Estancia vista desde el Tajamar. Este dique artificial, el primero de la Provincia de Córdoba, fue construido por los Jesuitas en 1659 para optimizar el uso del agua. Se usaba en la Estancia para riego y mantenimiento de las tierras, y también para impulsar los molinos usados para la producción de moliendas y harinas.

Se destaca además el Reloj Público, de 1938, construido con motivo de la celebración del 350° aniversario del otorgamiento de la Merced de las tierras.

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